Adriano, emperador romano
Reseña del libro ‘Memorias de Adriano’ de Marguerite Yourcenar
Por: Diana Leticia Nápoles
Reposa en sus jardines, planea viajes, orquesta guerras, busca y defiende la paz de su imperio a toda costa, dispuesto a pagar el precio que sea necesario
Adriano (Publio Elio Adriano), emperador romano desde el año 117 d. C., sucesor de Trajano, es un hombre que llega al poder dispuesto a continuar con la expansión del imperio. Su vida es narrada en el libro Memorias de Adriano, considerada la obra cumbre de Marguerite Yourcenar. En él, la autora francesa escribe una carta a Marco Aurelio, quien se convierte en el nieto adoptivo de Adriano al final de su vida, y que se delinea como su futuro sucesor.
El emperador relata todo tipo de experiencias que puedan instruir y despertar al futuro monarca, al tiempo que va dejando un rastro de sus aficiones, pasiones, sentires, las decisiones que significaron logros y retrocesos en su administración, así como la historia de su vida amorosa.
Antínoo fue su favorito; un joven bitinio a quien Adriano adoraba y al que tuvo que embalsamar a muy corta edad. Una vez que el muchacho se suicida, el emperador sucumbe ante el dolor y manda erigir una ciudad cuyas calles son nombradas con los recuerdos de su amado. En Antinoópolis los planos son trazados de forma que todo quede dispuesto para la veneración de aquel que significara una gran parte de la felicidad del emperador.
Adriano viajaba para poder gobernar, ésa era su manera de acercarse a la gente que habitaba la gran Roma. Era ambicioso y la experiencia que obtuvo en los cargos civiles y militares que ocupó antes de llegar al poder, le sirvió para establecer un mapa de prioridades en su imperio. Él mismo decía que “…hubiera querido que el Estado siguiera ampliándose, hasta llegar a ser el orden del mundo y de las cosas”. Roma se le antojaba eterna, y al mismo tiempo creía que otras ciudades reproducirían su modelo porque en algo tenía que haber contribuido al futuro.
Adriano, fundador de ciudades, supo ver más allá de los límites que sus antecesores habían trazado. Gobernó Roma, edificó memorias y su nombre quedó escrito en la historia a través de la pluma de Marguerite, quien trabajó en la obra durante más de 10 años, abandonando y regresando a sus líneas decenas de veces.
“Este libro es la condensación de una enorme tarea hecha sólo para mí. Me había habituado, todas las noches, a escribir de manera automática el resultado de mis paseos imaginarios por la intimidad de otras épocas. Registraba hasta las menores palabras, los menores gestos, los matices más imperceptibles; las escenas que en el libro ocurren en dos líneas, aparecerían hasta en sus menores detalles y como en cámara lenta. Unidas las unas a las otras, esas especies de actas hubieran formado un volumen de millares de páginas. Pero quemaba por la mañana el trabajo de cada noche”, escribe Yourcenar en Cuadernos de notas a las Memorias de Adriano.
Finalmente, el libro se publicó en Francia en 1951. Una de las más grandes obras de la literatura contemporánea, considerada novela histórica y referencia obligada de la vida del emperador romano.
Twitter: @diananapoles
Texto publicado en la versión electrónica de la Revista CharmLife el 28 de julio de 2015.
Enlace a publicación: http://www.charmlife.com.mx/articulo.php?id=803