Explorar la curiosidad

Columna de opinión

Diana Nápoles
3 min readMay 29, 2020

Por: Diana Leticia Nápoles Alvarado

“Stop trying to follow your passion. Instead, explore your curiosity”. Elizabeth Gilbert (autora de Comer, rezar, amar).

Mi curiosidad está fundada en varios temas, entre ellos la comida, la escritura, las biografías, la superstición, la diversidad. Todos los días mis ojos se avivan cuando encuentro alguna imagen, texto o audio sobre esto.

La comida es una de las cosas que he empezado a ver con cierto recelo. Amo comer en puestos callejeros: tacos, hamburguesas, costillas, sushi, burritos, elotes. Todo. Y ahora, cuando volteo a verlos, tengo un poco de miedo: ¿y si alguien con COVID-19 llegó y tocó la botella de salsa o el salero que yo también tocaré? Quiero mi elote con limón y en los puestos a los que normalmente voy, exprimir limón encima siempre ha sido autoservicio con una misma herramienta para todos.

Es un dilema que me ha perseguido los últimos meses. Elotes, ¿aún? Quiero apoyar a la economía local en la medida de lo posible para que los productores laguneros sigan operando. Hay muchos dilemas estas semanas. Quizá los míos son absurdos, intrascendentes y para nada se comparan con la experiencia que están viviendo otros, como quienes viven al día, pero ayer escuché en un taller de narrativa que, desde su mirada, cada ser humano puede ofrecer una historia única, aunque todos estemos hablando de la misma situación.

Es imposible no compartir. A diario los demás hacen cosas por nosotros, alguien elaboró las tortillas que yo uso o coció los frijoles que le pongo al mollete. No podemos sentir desconfianza ante cualquier indicio de posible contagio. La vida es aprender a confiar en los otros: en que harán su parte del trabajo, en que podrán comprendernos o estarán de acuerdo con nosotros y nuestras decisiones…

Me resisto a desconfiar como mecanismo de defensa ante la pandemia. Me niego. Sé que nuevas previsiones son necesarias, como usar gel antibacterial a diestra y siniestra después de cada toqueteo con las cosas y personas del mundo. Hoy vi un video de cómo podrían ser los vuelos en un mundo donde el COVID ya es un elemento integrado. No sé nada sobre vuelos recientes. Pero el punto es que recordé la última vez que me subí a un avión por motivos laborales para ir a Guadalajara, al lado iba sentado un señor que parecía afable, ese tipo de persona que te cae bien al verla. Pensé: en los siguientes vuelos ni siquiera podré verle la cara a quien esté a mi lado.

Piensen en el cubrebocas, una parte de nuestra identidad se volvió anónima, no más sonrisas visibles, no más dientes expuestos ni contorno de labios para descifrar. Una parte de la sensualidad humana ha sido vedada al escrutinio público. ¿Cómo podremos ver si alguien tiene una sonrisa apenada con esta máscara sobre su cara? ¿Los introvertidos lo serán aún más? ¿Cómo alcanzaremos a adivinar el gesto o leve indicio de la intención que se esconde en el otro? Vamos a perder algunas cosas y supongo que, a cambio, ganaremos otras, quizá nuevas habilidades de lectura de comunicación no verbal.

¿Qué hay del cine? Hace días vi una imagen de cómo se verán las salas de cine tras la pandemia en Alemania. Estamos tan acostumbrados a la cercanía.

Fotografía tomada de la página de Facebook Josar Lomo

No me molesta en sí el arrogante espacio que ahora supondrá cualquier encuentro, me inquietan las consecuencias, las nuevas formas de interacción que van a propiciarse y las que quedarán excluidas. Nos enfrentamos a cambios bastante drásticos, juro que aún no soy capaz de situarme en la que terminará siendo la nueva normalidad por quién sabe cuánto tiempo, el necesario. O quizá un poco más.

Mis papás, hermanos y yo somos afectos a ir al río en esta temporada, actividad que seguirá pospuesta probablemente hasta 2021. Esos momentos de contacto con la naturaleza le daban un respiro a nuestra rutina semanal y recargaba nuestra energía y ánimos. Poco a poco iremos encontrando nuevos pasatiempos que no pongan en riesgo nuestra salud y terminaremos por trazar otras rutas, porque eso es lo que siempre pasa cuando dejamos de tener acceso a algunas cosas.

Espero que todas estas semanas y las que falten sigamos siendo capaces de explorar nuestra curiosidad por todos los medios posibles. Creo que es una de las cosas más audaces que podríamos intentar en estos tiempos.

Twitter: @diananapoles

*Texto escrito el 29 de mayo de 2020.

--

--

Diana Nápoles
Diana Nápoles

Written by Diana Nápoles

Comunicóloga, lectora y cronista en entrenamiento

No responses yet