Había una vez

Columna de opinión

Diana Nápoles
2 min readDec 30, 2016

Por: Diana Leticia Nápoles

“Un cuento siempre cuenta dos historias”, relata Jaime Muñoz, citando al escritor argentino Ricardo Piglia, “una es la que aparece en la superficie y otra es la que se asoma como un pececillo que toma aire y se vuelve a sumergir. Al final, la historia secreta también aparece en la superficie”. El pasado miércoles 30 de enero el escritor, periodista y editor Jaime Muñoz, impartió la conferencia “Geometría del cuento. Apuntes sobre un género movedizo.”

Al hablar sobre la producción cuentística lagunera, dijo que la considera muy rica y buena. “Muchos de quienes trabajamos este género le debemos parte de esa inclinación y gusto a Saúl Rosales, uno de nuestros maestros más destacados. Asimismo, habría que reconocer la figura de Paco Amparán, que también influyó para que una gran cantidad de escritores se animaran a producir cuentos.”

Durante su conferencia habló del método de composición propuesto por Edgar Allan Poe, quien entre otros aspectos puntualiza la importancia de la extensión del cuento, la cual debe ser breve e intensa, de forma que pueda ser leída en una sola sesión sin interrupciones.

“En este momento tenemos muchos escritores destacados de la región, la mayoría nacidos en la década de los setentas; están Vicente Alfonso, Carlos Velázquez, Carlos Reyes, Daniel Lomas, Daniel Herrera, Salvador Sáenz, Miguel Báez Durán, Edgar Salinas, Daniel Maldonado, Angélica López Gándara y Magda Madero, quienes se dedican a escribir cuentos y lo hacen con mucha fortuna y calidad.”

Jaime Muñoz, actual Director de Cultura en Torreón, detalló que uno de los cuentos que más veces ha revisitado y leído es “La intrusa”, de Jorge Luis Borges. “Es un cuento que me regresa permanentemente, casi me lo sé de memoria y me gusta tanto que lo he releído 50 o 60 veces, a veces para clases o talleres y por gusto personal”, explica.

Durante su charla, habló de los autores posmodernistas, quienes por momentos dejan de lado las estructuras clásicas, ejemplo de ello es la mezcla de géneros literarios. “Desde hace algunos años es visible que ya no están definidos tan claramente. Los géneros invaden, se pisan los callos, de repente encuentras unos hibridismos muy extraños, incluso de disciplina a disciplina, es decir, de la pintura a la literatura, de la literatura al cine, etc; a su vez, esta hibridación da como resultado productos novedosos, no necesariamente malos, sino originales y creativos; es un fenómeno del que nos habla Néstor García Canclini, en su ensayo Culturas híbridas.

Entre las recomendaciones que realizó Jaime estuvieron La fiesta brava, de José Emilio Pacheco, La muerte tiene permiso, de Edmundo Valadés y Deshoras, de Julio Cortázar, sólo por mencionar algunos de los 20 títulos pronunciados. Por último enfatizó: “Lean cuentos, periódicos, revistas, lo que quieran, pero lean”.

Twitter: @diananapoles

Texto publicado en la sección La Laguna del periódico El Siglo de Torreón el 3 de febrero de 2013.

Enlace a publicación: https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/836208.html

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Written by Diana Nápoles

Comunicóloga, lectora y cronista en entrenamiento

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