Incipiente vegetarianismo

Ensayo

Diana Nápoles
4 min readAug 24, 2021

Por: Diana Leticia Nápoles Alvarado

Primeros intentos de opciones vegetarianas.

A finales de abril de este año vi un documental llamado Cambio Radical (The Game Changers, 2018), por recomendación de un amigo que recién empezaba a probar e investigar sobre el veganismo. Aunque también fue una invitación.

Dudé en verlo porque no quería que me impactara y después no pudiera volver a comer ciertas cosas: eso pasó. Soy deportista amateur de disciplinas como natación, ciclismo de ruta, trail running, entrenamiento funcional en casa y pilates de cama, últimamente.

Me encanta hacer ejercicio de una u otra forma. Cuando vi el documental, sentí que la diferencia que no podía hacer en cuanto a horas dedicadas a entrenar debido al trabajo y espacios disponibles para el ocio, quizá sí podía crearla en mi alimentación.

Primero dejé la carne roja (res, puerco), pero a veces se presentaba la oportunidad de comer unos tacos o algún platillo que la incluyera y desertaba. Después ya no se me antojó tanto. Pasaron unas semanas y tras platicar del tema con una amiga nutrióloga dejé de comer pollo, cuyo olor cuando está crudo siempre me ha dado un poco de asco. Unas semanas después, también dejé la leche, que de por sí ya era deslactosada porque cada año le iba cayendo peor a mi sistema digestivo.

Aún no estoy al cien en esto, me he resistido a dejar los pescados y cualquier tipo de marisco. Son mi proteína favorita desde hace años, el hecho de imaginarme sin probarlos me produce una especie de inconformidad, pero sé que inevitablemente llegará ese momento. También vi una parte del documental Seaspiracy y no quise llegar hasta el final porque ya sabemos a dónde me llevará conocer esa información.

Tampoco he dejado algunos derivados lácteos, como queso y jocoque. Ni los huevos. No estoy segura si éste será mi estilo de vida de manera permanente. Hay días que quiero un plato de pollo asado con arroz, o que recuerdo una carne asada y por supuesto siento que me estoy perdiendo de sabores irreemplazables. Pero también hay días en que imaginar esos platillos ya no me provoca ningún tipo de antojo y siento que es posible continuar.

Estoy leyendo este libro y me ha agradado, aprender sobre alimentación me fascina.

A cambio, consumo proteína vegana, en suplementos y de alimentos como garbanzo, también pastillas de b12 y un multivitamínico que ya usaba desde antes. Mis comidas cambiaron, los lugares donde compro insumos, también. Ahora debo buscar en tres o cuatro lugares. Me he puesto a investigar dónde adquirir carne de hamburguesa hecha a base de plantas como chícharo, haba, proteína de trigo, lentejas, frijoles y especias para darle un sabor parecido al de la carne de res.

Sostener esta decisión es complejo, logísticamente y también en cuanto a tiempo invertido para preparar alimentos, pero he notado beneficios. A tres meses de haber implementado estas decisiones, hay cambios. Uno de ellos es mi mejora en el rendimiento de algunos deportes.

Por ejemplo, nunca había podido nadar más de 1,750 metros en una hora por más que le echara enjundia. Para el mes de junio alcancé mi récord con 2,400 metros en 54:44 minutos. No estoy segura si mi reloj enloqueció o fue verdad, pero en todo caso sí estaba nadando más rápido que de costumbre.

También he notado que, aunque no entreno más de seis o siete horas a la semana, me siento mucho más ligera en cualquiera de las disciplinas que realice, comparado a como me sentía cuando aún consumía carnes. No me he practicado estudios médicos para revisar indicadores biométricos o de composición corporal, pero las sensaciones han sido buenas.

Pizza hecha por mi mamá, pequeña contribución mía ponerle lo de arriba ✌️

Lo único que sí he medido en una báscula digital es mi porcentaje de grasa y músculo, el primero decreció en unos puntos y el segundo, aumentó unos cuantos más (tampoco exagerado).

No sé hasta dónde esté dispuesta a seguir, porque a veces me dan ganas de comprar unos tacos de bistec en los restaurantes que frecuentaba o un hot dog de los puestos callejeros que abundan en mi colonia, pero creo que seguiré probando un tiempo.

Finalmente, me he relacionado con personas que se alimentan así desde hace años y me comparten recetas que están más sabrosas de lo que imaginaba. Además de enviarme videos con información sobre beneficios al medio ambiente, el cual termina siendo un efecto de rebote que también me parece relevante, aunque no es el primero en el que pensé al comenzar. Pero ahora que lo pienso bien, eso debería importarme más.

PD: gracias, Rolando. No sabía que me lo podía tomar en serio, pero me está gustando. Valió la pena tu insistencia en que viera esas cintas, te debo unos tacos (de champiñones con soya, jajaja).

Twitter: @diananapoles

*Escrito el 24 de agosto de 2021.

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Diana Nápoles
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Written by Diana Nápoles

Comunicóloga, lectora y cronista en entrenamiento

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