¿Ya hicieron la tarea?
Columna de opinión
Por: Diana Leticia Nápoles.
Solemos escuchar y leer que mientras Elba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) desde 1989, continúe en ese cargo, la educación no podrá prosperar en nuestro país. Pero, ¿realmente una líder sindical puede determinar el rumbo del sector educativo?
Sin duda podemos pensarlo así, o quizá podamos voltear a ver lo que están haciendo otros países, tal es el caso de Brasil, donde se desarrolla el programa “Todos por la educación”, fundado en 2006, el cual tiene como objetivo provocar la movilización social, para invitar a participar a todos los sectores de la sociedad y crear conciencia acerca de la importancia de mejorar la calidad de la educación, además de proponer líneas de acción que permitan medir y evaluar los logros que van obteniéndose cada determinado tiempo.
Este movimiento no nace del gobierno, sino de un grupo de empresarios, bancos, activistas, académicos, artistas, líderes de medios de comunicación y personalidades públicas, quienes están teniendo gran influencia y ejerciendo presión a los gobernantes para exigirles que rindan cuentas y resultados medibles, respecto de las necesidades educativas planteadas.
Andrés Oppenheimer, periodista argentino y analista político de CNN en español, ha escrito en su libro Basta de historias, que en Brasil el sector público decidió que la educación es demasiado importante para que solamente el gobierno se ocupe de ella. Ahora bien, ¿qué esfuerzos estamos impulsando en nuestro país o región para proponer soluciones, en lugar de lanzar críticas con saña?
Otra de las particularidades de esta iniciativa, es que al principio no se aceptó el involucramiento de funcionarios públicos, ni donativos escandalosos de las empresas participantes, con la intención de no caer en una monopolización de los esfuerzos, tratando de que el movimiento no fuera usado con fines políticos o de beneficencia para grupos determinados.
Por otra parte, tenemos más de 700 mil niños que este año abandonaron la primaria y secundaria, según el Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA), y más de 7 millones de jóvenes inactivos en México, la pregunta sería ¿cómo vamos a lograr que todos ellos puedan acceder a oportunidades reales?
Actualmente, estamos invirtiendo el 6.3% del PIB en educación, ¿entonces? No se trata de inversión, sino de distribución del presupuesto. Corea del Sur es uno de los países con mejores niveles educativos y sólo invierte el 4.6% de su PIB, ¿por qué en México estamos logrando menos resultados con más presupuesto?
Tal vez podamos comenzar por algunas opciones que tenemos a la mano para avanzar en materia educativa, la primera es involucrarnos; invitar a los padres de familia a interesarse en el desempeño de sus hijos, darle seguimiento a su aprendizaje, ser capaces de exigir cambios en las prácticas educativas que sólo están estancándonos, o que son inadecuadas para las demandas que encontramos en nuestra realidad.
Si no nos damos cuenta de cuáles son las deficiencias de nuestros programas y políticas educativas, jamás podremos tener los argumentos para comenzar a exigir los cambios necesarios a los responsables de impartir educación.
Educarse no es ir a la escuela 6 horas diarias, sino desarrollar habilidades y conocimientos que nos permitan competir y enfrentarnos a la nueva realidad globalizada. Puede que Elba Esther haya obtenido un abrumador 97.5% de los votos para continuar dirigiendo el SNTE, sin embargo, las soluciones también pueden surgir de la organización ciudadana.
Unamos esfuerzos y presentemos propuestas para crear programas que, al igual que Brasil, nos hagan comprender que “la educación es una causa de todos”, como escribe Oppenheimer, y no una causa cuya dictadura pertenece sólo a un sindicato.
Twitter: @diananapoles
Texto publicado en la sección La Laguna del periódico El Siglo de Torreón el 31 de octubre de 2012 en la segunda edición del espacio universitario Jóvenes columnistas.
Enlace a publicación: https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/802854.ya-hicieron-la-tarea.html